Venezuela: Presidente Chávez dice NO a los Transgénicos...pero
falta decretarlo
El día 13 de abril, en la ciudad de Caracas, Venezuela, en el “Encuentro
para la Solidaridad con la Revolución Bolivariana”, Rafael Alegría
de la Organización No-Gubernamental internacional, VIA CAMPESINA, invitado
especial al evento, entregó una carta al Presidente Chávez en la
que le solicitó anular cualquier acuerdo que tiene el gobierno venezolano
para la producción y la comercialización de transgénicos
porque atentan contra la soberanía de los pueblos y no son compatibles
con la revolución bolivariana. Alegría dijo haber recibido “con
gran preocupación y sorpresa” información que se pretendía
sembrar soya transgénica Roundup de Monsanto y señaló la
manifiesta contradicción entre el proyecto revolucionario del gobierno
venezolano y el uso de Organismos Genéticamente Modificados.
Así se logró lo que organizaciones no-gubernamentales en Venezuela
no han logrado en más de cuatro años de lucha: que el problema de
los transgénicos llegara a la atención del Presidente. Más
aún, el Presidente Chávez se comprometió a anular esos contratos.
En su habitual programa de los domingos, “Alo Presidente” el 18 de
abril, el Presidente Chávez reafirmó esta decisión cuando
se refirió al hecho de que se iba a meter transgénicos en el país
pero que lo había parado.
La decisión del Presidente Chávez es monumental y un gran avance
en la lucha contra la imposición de transgénicos de parte de las
corporaciones transnacionales, en particular, Monsanto. Pero el gobierno venezolano
no sólo ha hecho contratos con Brasil. En un acuerdo reciente con Argentina,
el segundo productor de soya transgénica en el mundo, se propone intercambiar
petróleo por productos agrícolas que incluyen la soya que sería
transgénica. Se sospecha que en el proyecto “algodón”
que recientemente impulsa el Ministerio de Agricultura y Tierra, haya intenciones
de utilizar semillas transgénicos de Monsanto que, según fuentes
confiables, ha realizado ensayos ilegales en el país con algodón
transgénico. Maíz y soya provenientes de los Estados Unidos también
son transgénicos. Además, desde hace dos años yacen denuncias
en la Fiscalía General de la República sobre la comercialización
en el país de soya transgénica, “carne” y “leche”
de soya transgénicas y maíz transgénica.
Por tanto, se tiene que ir más lejos y debe plasmarse esta decisión
en un decreto presidencial que prohíba la liberación al ambiente,
la importación, la producción y la comercialización de los
OMG y sus productos. Por otro lado, se debe promover la agricultura tropical auténticamente
sustentable.
La corporación transnacional Monsanto anunció, el 10 de mayo, que
diferirá planes para tratar de introducir trigo transgénico RR,
tolerante al herbicida Roundup pero al mismo tiempo, Carl Casale, vice presidente
ejecutivo, dijo que se hará un seguimiento de la industria para determinar
si y cuando sea práctico desarrollar un producto de trigo transgénico
con otros características. Fue en 2002 cuando Monsanto solicitó
permiso para la siembra comercial de trigo RR en Canadá y los Estados Unidos.
Ya el año pasado, Monsanto desistió de intentos de obtener aprobación
en Europa de trigo RR debido al rechazo de los consumidores europeos.
Joe Mendleson, del Centro de Seguridad de los Alimentos (Centre for Food Safety,
Washington, EE.UU.) dice que es una respuesta frente a la realidad del rechazo
de parte de los agricultores (especialmente de los EE.UU. y de Canadá)
y consumidores y Amigos de la Tierra señala que la oposición es
mundial: que grandes importadores y molineros anunciaron que no comprarían
trigo transgénico.
Por otro lado, la empresa Syngenta seguirá con sus planes para desarrollar
trigo modificado genéticamente. Actualmente, lo está ensayando en
Alemania y España, pero informa que tardarán varios años
hasta que tenga un producto.
Monsanto se vió obligada a tomar esta decisión
gracias a una campaña mundial que se organizó entre una coalición
de los movimientos contra los transgénicos. Se demuestra que efectivamente,
la sociedad organizada e informada puede enfrentar con éxito, a los gigantes
de la agroindustria. Pero aunque se ha ganado esta batalla, la guerra continúa
porque las empresas siguen desarrollan cultivos transgénicos con fines
de lucro y de controlar el sistema agroalimentario mundial. Imponen los transgénicos
en países donde no haya oposición organizada. El caso del trigo
es interesante porque es el cereal básico de la población europea
y otros países desarrollados, como los EE.UU., Canadá y Australia,
donde hay altos niveles de vida, de educación y mayor acceso a información,
que además, en su mayor parte, se genera en inglés. Estos factores,
sin duda, contribuyeron a que se pudo prevenir la comercialización del
trigo transgénico, por lo menos, por ahora. (Véase decisión
similar de Bayer en Transgénicos al Día #13)
La Unión Europea dijó “sí”
a Maíz transgénico de Syngenta, pero ...
La Comisión de la Unión Europea aprobó (19/5/2004) la solicitud
de Syngenta para comercializar maíz Bt-11 para consumo humano. Así
se termina con la moratoria de los últimos 6 años. Sólo
se permitirá la comercialización (importación) del maíz
Bt-11 ya procesado, enlatado: cultivarlo sigue siendo ilegal. Los gobiernos
de Francia, Portugal, Austria, Luxemburgo, Grecia y Dinamarca se opusieron a
la aprobación, los de España, Bélgica, y Alemania se abstuvieron,
mientras que Italia, Reino Unido, Holanda, Irlanda, Suecia y Finlandia votaron
a favor. Cuando no se llegue a una decisión, el procedimiento es que
sea la Comisión que decida.
Según los voceros de los movimientos contra OMG, esta decisión
no tiene apoyo ni científico ni político, ensancha la brecha entre
los ciudadanos y la Comisión y, aunque sea aprobado, los consumidores
rechazan alimentos transgénicos. Afirman que es la presión ejercida
por los EE.UU. a través de la Organización Mundial de Comercio
lo que ha influido en la toma de esta decisión. El ejecutivo de la Comisión
Europea asegura que las nuevas regulaciones estrictas sobre etiquetado y trazabilidad
protegen a los consumidores.
La decisión se aplica por 10 años a los 25 países de la
Unión. El corresponsal de la BBC señala que, aunque se haya ganado
el derecho a vender el producto, convencer a los consumidores europeos que lo
compren es otra cosa.
Maíz Bt-11 es genéticamente manipulada
para que produzca toxinas cuya inocuidad a largo plazo para la salud humana
no se ha demostrado. ( Véase información abajo sobre su regulación
en EE.UU.). Véase decisión de Bayer de descontinuar sus esfuerzos
por comercializar maíz tolerante a herbicida en el Reino Unido en Transgénicos
al día #3 Mientras que, al mismo tiempo... Aumenta Número
de Regiones Libres de Transgénicos en Europa
Diez regiones de 7 países de Europa - Alemania, Austria, España,
Francia, Grecia, Italia y Reino Unido, en noviembre pasado, se declararon -
“la Red de Regiones Libres de Transgénicos.” Desde ese entonces,
muchas autoridades locales han iniciado diversas medidas para prohibir cultivos
transgénicos: 8 de 9 provincias de Austria, más de 1000 alcaldías
en Francia, 49 de las 54 prefecturas de Grecia, 500 ciudades de Italia (80%
de su territorio), 77 regiones del Reino Unido ( aprox 35% del area) 120 comunidades
en Bélgica, la bio-región ALPE ADRIA que cubre Slovenia y provincias
adyacentes de Austria e Italia.
Las encuestas de opinión pública demuestran un rechazo masivo
a los OMG por razones de seguridad, el impacto ambiental, el control corporativo
de la cadena alimentaria y, en particular, la contaminación genética
de cultivos convencionales y orgánicos.
En 1999, la Unión Europea adoptó una
moratoria sobre el cultivo comercial de OMG. Se aprobó legislación
sobre bioseguridad en 2002 que reemplazó la moratoria y abrió,
la posibilidad de que se permita el cultivo comercial de OMG si cumplen con
las exigencias de la Directiva. No obstante, hasta el momento, no se había
aprobado la la siembra de ningún cultivo transgénico comercial
porque ninguna empresa ha cumplido con las exigencias en materia de bioseguridad
de la Directiva que, además, obliga a las empresas a asumir responsabilidad
por las consecuencias directas e indirectas, inmediatas y futuras de sus OMG
y garantizar la trazabilidad para identificar responsabilidades en casos de
que ocurran impactos nocivos.
Como no existen medidas efectivas para evitar la contaminación genética,
la coexistencia de cultivos transgénicos con cultivos no-transgénicos
no es posible. Por lo tanto, el público informado y grupos de agricultores
orgánicos insisten en la creación de zonas libres de transgénicos.
En muchos países se está actuando a nivel de los gobiernos locales
para establecer prohibiciones regionales, lo que significa en algunos casos,
como en Australia y los Estados Unidos, desafiar a sus gobiernos nacionales.
Esperamos que Mérida pronto sea el primer estado de Venezuela en tomar
esta iniciativa.
Regulación de Bt. en los EE.UU.: un mero saludo
a la bandera
Profesor Joe Cummins, (Canadá) en un articulo con fecha 16 diciembre
de 2003, denuncia que las autoridades regulatorias de Canadá y los EE.UU.
han aprobado cultivos transgénicos pesticidas, sin prueba ninguna de
su inocuidad. Actualmente el principal cultivo transgénico de maíz
es el que contiene genes de Bacillus thuringiensis (Bt) para que se produzca
las toxinas Bt en toda la planta para controlar el roedor de raíces del
maíz. Últimamente, se ha manipulado los cultivos con genes de
diferentes cepas de la bacteria para que produzcan combinaciones de distintas
toxinas Bt. Monsanto ha producido un inserto, que es una combinación
de estos genes( MON 863.)
La Agencia de Regulación de Alimentos y Drogas de los EE.UU. (FDA) notó
que las toxinas Bt producidas por MON 863 difieren de los que producen las bacterias.
Monsanto sostuvo que no era necesario establecer niveles de tolerancia a estas
toxinas argumentando que la toxina no es tóxica para mamíferos.
Sin embargo los estudios a que se refería se realizaron con toxinas bacterianas
que no son idénticas a los producidos por maíz transgénico
Bt.
La Corporación Dow (Dow Agroscience Corporation) ha desarrollado OMG
que producen una mezcla de dos toxinas con otros genes derivados de Bacillus
thuringiensis (Bt- Cry34Ab1 y Bt-cry35Ab1) efectivos contra el gusano de la
pudrición del maíz. Las pruebas iniciales indicaron que probablemente
no causaría alergias porque la mezcla de toxinas esta fácilmente
digerida por mamíferos. Al decidir que no era necesario establecer niveles
de tolerancia para el consumo de estas toxinas, la Agencia para la Protección
del Ambiente (EPA ) de los EE.UU. observó que se había realizado
las pruebas con proteínas producidas por las bacterias y no las que produce
el maíz transgénico pero que se creía
que estas eran similares a las de las bacterias. No se ha revelado cuales son
las diferencias entre las toxinas producidas por los genes insertados y las
producidas por las bacterias.
Monsanto (Nov. 11,2003) anunció la creación de nuevos constructos
genéticos para que los cultivos así modificados produzcan endotoxinas
híbridas que exhiben propiedades insecticidas contra una variedad de
insectos (coleóptero, díptera y lepidóptero) con el fin
de proteger la planta contra la mayoría de las plagas de maíz.
A la luz de las otras experiencias, parece probable que las pruebas de toxicidad
en mamíferos y los impactos sobre especies no-blancos se realicen con
las proteínas bacterianas y no las combinaciones producidas por el maíz
transgénico a pesar de las diferencias claras que existen entre éstas
y las toxinas producidas en las bacterias.
Cummins denuncia que de esta manera, se presume inocuidad (por analogía)
sin exigir pruebas científicas de ello y sin proteger la salud de los
consumidores. Sin etiquetas, no será posible conocer las consecuencias.